DESORDENES ALIMENTICIOS EN PERSONAS CON TEA
- Eliana De Gennaro
- 27 sept 2016
- 2 Min. de lectura
Una de las consultas frecuentes en el tratamiento de niños con Trastorno del Espectro Autista, es la inquietud que sienten los padres por la forma de alimentarse que tienen sus hijos. Algunos mencionan que solo comen ciertos alimentos cocinados de una forma específica pero no de otra, que seleccionan la comida por color o por textura, que no comen cierto grupo de alimentos (frutas, verduras, carnes), entre otras problemáticas.
Este tipo de dificultades puede deberse a diversos factores, por lo que es recomendable que un profesional idóneo evalúe y guíe a la familia en descubrir cuáles son estos y cómo llevar a cabo una intervención adecuada.
Algunos de los factores que pueden influir en el desorden de alimentación son:
-Hipersensibilidad o hiposensiblidad: Las personas con TEA pueden tener mucha o muy poca sensibilidad a ciertos estímulos. Es decir que sus sentidos (gusto, olfato, tacto, oído y vista) pueden verse afectados, por lo que ciertos sabores, texturas, colores, formas y olores pueden ser totalmente desagradables cuando se entra en contacto con ellos.
-Hiperselectividad: El hecho de elegir solo un tipo de alimentos y no otros puede estar dado no solo por una problemática a nivel sensorial, sino también por falta de flexibilidad, teniendo intereses restringidos debido a la dificultad para aceptar cambios.
-Condicionamiento negativo: Si se ha producido una vinculación de un alimento con algún tipo de malestar (como dolor de estómago, náuseas, vómitos), generará en un futuro, la asociación de dicho malestar con ese alimento. Así, si se produjo un aprendizaje negativo con respecto a consumir determinado alimento, esto hará que en el futuro no desee volver a comerlo.
-Problemas gastrointestinales, alergias e intolerancias: a nivel físico, pueden existir estos problemas, que generan que la persona no desee ingerir cierto tipo de alimentos, por lo que es preciso realizar una consulta médica en caso de observar hinchazón, variación en el aspecto de las deposiciones, vómitos o cualquier otro síntoma que llame la atención.
Entonces, una vez que se evalúa cuál es el factor que influye en el desorden de alimentación, se generará un plan terapéutico con estrategias e intervenciones pertinentes para abordar el problema.

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