2 de Abril – Día Mundial de la Concientización del Autismo ¿QUÉ ES EL AUTISMO?
- Por Eliana De Gennaro, Psicóloga
- 1 abr 2017
- 3 Min. de lectura
En la actualidad, muchas personas han escuchado hablar de este término, pero al profundizar qué es lo que saben al respecto, en realidad afloran dudas que revelan el desconocimiento que existe sobre este trastorno.
Por eso, es imprescindible concientizar a la sociedad y desmitificar sobre ciertas características negativas que se les han impuesto a las personas que lo padecen: “está loco”, “vive aislado”, “es agresivo”, “la mamá debe tener la culpa”, etc.
En primer lugar, es importante conocer que el Autismo es un trastorno de origen neurológico que forma parte de lo que se denomina Trastornos del Espectro Autista. Lo padecen 1 de cada 68 individuos, en su mayoría varones y afecta a la comunicación, a la interacción con los demás y a los comportamientos, presentando conductas repetitivas y restringidas.
Para abordarlo, es importante detectarlo tempranamente. Si bien un diagnóstico puede formalizarse a los 3 años de edad, sus síntomas pueden manifestarse a partir de los 6 meses, según indican las últimas investigaciones.
Algunas de las características más frecuentes y fáciles de reconocer para los padres y educadores son:
-Dificultad para mantener contacto visual.
-Indicar lo que necesita llevando de la mano o del brazo a los otros.
-Sospecha de sordera, no responde al nombre.
-Llanto o risa sin causa aparente.
-Su comunicación (lenguaje expresivo) está alterada: puede no tener lenguaje o tener ecolalia (repetición de palabras como un eco) o un habla extraña.
-Su comprensión puede estar afectada: las frases largas o conversaciones pueden ser difíciles de entender, dificultad para comprender metáforas, chistes o ironías.
-Dificultad para relacionarse con otras personas (pares o adultos).
-Rechazo del contacto físico.
-Hiperactivo o muy pasivo.
-Apego inusual a objetos.
-Conductas motoras repetitivas (gira o se balancea, camina en puntas de pie, aletea con las manos).
-Aparente insensibilidad al dolor.
-No siente temor ante peligros reales.
-Resistencia a los cambios, preferencia de las rutinas.
-Desinterés por su entorno.
-Frecuentes rabietas o enojos.
Esas son algunas de las características, pero es importante entender que como se trata de un espectro, como su palabra lo indica, puede ser muy amplio y hay diferentes niveles de gravedad (o cero dificultad) en cada uno de los ítems.
Por último, considero importante hablar de los mitos que nombré arriba: las personas con autismo no “son locos”, son personas que tienen un trastorno, pero ante todo son personas. No “viven aislados” muchos viven con sus familias y con personas que los aman, que tengan dificultades en el ámbito social no significa que vivan aislados. Tampoco “es agresivo” la mayoría de los niños con autismo no lo son, pero muchos pueden tener una rabieta o manifestar enojo porque no encuentran la forma de expresar lo que quieren o porque se exponen a situaciones difíciles. Por último, tampoco “la madre debe tener la culpa”, algunas teorías psicológicas del siglo pasado apuntaban a que las madres con su tipo de crianza fría y de rechazo (madre esquizofrenizante), enfermaban a sus hijos, esta hipótesis quedó descartada hace ya muchos años y hoy sabemos que se trata de un trastorno neurológico y se trabaja más allá de buscar un culpable. Obviamente, el ambiente que rodea a cualquier persona puede ser más favorecedor si los padres acompañan en su crianza y estimulación, pero no puede culparse a la madre por un desorden neurológico.
Para finalizar, si usted o algún conocido tiene dudas o sospechas, es fundamental realizar un diagnóstico preciso y un tratamiento especializado. Podemos ayudarlo comunicándose al (02932)1554-2036 o a info@mentelibera.org o a nuestra página de Facebook MenteLibera por mensaje privado. Más información en www.mentelibera.org
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