¿CÓMO EXPLICARLE LA MUERTE A LOS CHICOS?
- Eliana de Gennaro, Psicóloga
- 10 jun 2017
- 2 Min. de lectura
Muchas veces nos enfrentamos con situaciones de pérdida, a veces de una mascota, de un conocido o de un familiar cercano. Y también muchas veces, se escucha que los padres de los niños que han atravesado alguna de estas pérdidas tratan de evitar hablar del tema de la muerte con el fin de no hacerles pasar dolor… o al menos intentarlo.
Los avances de la ciencia, la medicina y la sociedad moderna, han permitido que la expectativa de vida sea cada vez más alta y que nos encontremos, de alguna manera, alejados del tema de la muerte. Este apartamiento, genera que se nos dificulte cada vez más comunicar una noticia de este tipo.
Por otra parte, se suele pensar que cuanto más alejamos del tema de la muerte a los niños, menos sufrirá. Pero la realidad es que a lo largo de su vida, pasará inevitablemente por situaciones en que deberá enfrentarla y es mejor enseñarles a hacerlo cuando llegue el momento. Esto no disminuirá el sufrimiento pero lo ayudará a estar más preparado.
Por supuesto que este tema es más fácil de abordar, tanto para el adulto como para el niño, cuando el que fallece es un animal o una persona que no es cercana a la familia. Pero cualquiera sea el caso, las pautas generales para hablar sobre la muerte son las siguientes:
- La comunicación deben hacerla los padres, a menos que sea el caso en el que a los que les haya ocurrido algo sean ellos, lo deberá hacer la persona con más vínculo afectivo que tenga el niño.
- Se debe hacer en un lugar tranquilo, conocido, seguro y acogedor para el niño.
- Se debe utilizar un lenguaje que el niño pueda comprender, usar palabras simples y el tono de voz suave y calmado.
- No se debe tener miedo a usar la palabra “muerte” o “murió”. Con palabras sencillas se puede iniciar la conversación diciendo que pasó algo muy triste, que la persona ha fallecido y cómo fue.
- Es importante que los adultos puedan permitirle al niño que realice todas las preguntas que necesite y darle espacio y tiempo para que pueda expresar lo que siente. Los adultos deben responder honesta y sinceramente, brindando aclaraciones necesarias pero sin excederse en dar información que el chico no pueda asimilar.
Además, se debe tener en cuenta que según la edad del niño, el desarrollo de su pensamiento será diferente. En chicos menores de 6 años, al tener un pensamiento concreto, tomará lo que se le diga de forma muy literal por lo que las explicaciones que los adultos brinden tienen que estar basadas en hechos reales para evitar angustia y confusión. En los chicos de 6 a 9 años, hay una comprensión de que la muerte es permanente pero aún no comprenden qué consecuencias puede tener esto en sus vidas. Y, a partir de los 9 años, los niños reaccionan de una manera casi idéntica a la de un adulto, pero perciben que la muerte de un ser querido los hace diferente a los demás.
Fuente: UTCCB

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